[UAM] Jornadas antifascistas, abril 2017

Desde Iniciativa Comunista y la Federación Estudiantil Libertaria hemos organizado unas jornadas con el antifascismo como eje vertebrador a las que invitamos a toda la comunidad universitaria a participar.

Hoy el fascismo toma nuevas formas y estéticas a primera vista más amables. Aun así, la fachada no puede con toda la carga totalitaria que soporta y en estas jornadas trataremos de dotarnos de las herramientas suficientes para desmontar esta nueva narrativa y estrategia de la extrema derecha de hoy, hija y nieta de la de ayer.

i) ¿Qué es el fascismo?

El fascismo es la reacción desesperada del capitalismo en crisis. El fascismo es el proyecto del capital financiero para evitar su desaparición uniéndose a las fuerzas más reaccionarias. Para lograr salvarse, el imperialismo debe desatar sus fuerzas represivas para asfixiar a todos las explotadas, para destruir todas las fuerzas revolucionarias. Así es como siembra la división en la clase obrera internacional diseminado el machismo, racismo, chovinismo, LGTBIQ+fobia, etc.

ii) ¿Por qué hablar del fascismo y cómo nos afecta?

El fascismo no surge por casualidad o por el capricho de unos descerebrados, sino que fue, y es, la respuesta necesaria ante la crisis del capital y el ascenso del proletariado revolucionario. Es por ello que en una situación de enorme crisis internacional aparecen los viejos monstruos, el auge de la extrema derecha en Occidente, el terrorismo abierto contra las naciones oprimidas, la implantación del discurso racista contra refugiadas, la elevación de nuevos muros fronterizos, el aumento de la desigualdad entre hombres y mujeres junto con las agresiones homófobas y las persecuciones raciales, etc.

Antes de desatar el terror abierto, las élites introduce medidas reaccionarias contra las oprimidas que actúan como formas preparatorias para el ascenso fascista. Es por ello que debemos estar especialmente atentas a todas estas iniciativas de la reacción: las políticas de agresión internacional, la difusión del chovinismo para aplastar a las naciones oprimidas, la destrucción de derechos conquistados por las mujeres, el aumento de la persecución y represión contra el pueblo que lucha y se defiende.

iii) Organizarse para combatirlo

El fascismo siempre ha aprovechado la falta de preparación y la separación que existe entre las oprimidas, y es por ello que debe producirse la unidad de acción de todas nosotras contra la reacción fascista en cada barrio, en cada centro de trabajo y en cada centro de estudios.

Debemos ser conscientes de que no puede existir una lucha victoriosa contra el fascismo ni contra el imperialismo sin la actuación directa de las mujeres y el resto de sujetos oprimidos por el patriarcado, reconociendo la actual necesidad también de formas de organización no mixtas. Tampoco debemos olvidar que las aliadas en la lucha contra el fascismo también se encuentran más allá de nuestras fronteras, siendo una lucha internacional e intercultural. La lucha contra el patriarcado y el imperialismo no separa a las que luchan por el antifascismo sino todo lo contrario, suma a la lucha a todas las oprimidas contra los verdaderos agentes que nos separan, los fascistas.

Su derrota depende de nuestra capacidad de combate y nuestra iniciativa política por destruir el discurso y la presencia fascista. Los sujetos oprimidos por el capital, el orden patriarcal y el resto de estructuras sistémicas deben organizarse nuevamente contra el fascismo ondeando la bandera de la emancipación universal.

“Será nuestra tarea, entonces, promover el verdadero estado de excepción y, a través de ello, posicionarnos mejor en la lucha contra el fascismo”.
Walter Benjamin, Tesis sobre el concepto de historia (1940)

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